Informe sobre Desarrollo Humano para América Latina y el Caribe 2016

The Post 2015 debate – a silent revolution?

By Louise Agersnap[1] As the consultations on the world’s future Development Agenda from 2015 onwards press on, the exchange of opinions about what to expect from the process continues in the corridors of the United Nations, Member States’ capitals, and within the development community at large. Is the process, as claimed by the pessimists, simply ‘much Ado About Nothing’ – a big ‘Development Circus’ pretending to listen to the peoples of the world, while having the final agenda ready in the drawer? Or is it, as claimed by the optimists, a silent revolution under way – a hardly noticeable transformation of the way we have been thinking and doing development in the past decades which will result in a more effective development agenda? As is often the case with extreme scenarios, the reality likely lies somewhere in between. Exploring the first scenario, one could easily argue that the ongoing consultations on what should constitute the elements of the world’s development agenda after the expiration of the Millennium Development Goals (MDG) in 2015, indeed resembles a big ‘Development Circus’. A quick glance at the “Process” tab on the official Beyond 2015 website is enough to make you dizzy (and keep you entertained, if you will): Beyond the UN High Level Panel, there is the Open Working Group on Sustainable Development Goals, national consultations in more than 80 countries, eleven thematic consultations, regional consultations, not to mention the online platforms, the World We Want 2015, and My World, where any world citizen with internet access can make his or her voice heard. As if that were not enough these processes are...

La nutrición más allá de la división Norte-Sur

Por Louise Agersnap, Florence Egal y Martina Park [i] English version Algunas cosas son fundamentales e invariables. En tanto seres humanos, comemos, dormimos, vivimos y morimos. Independientemente de nuestro origen, color o estatus, tenemos eso en común. Para mantenernos vivos, el mundo produce más comida de la que podemos comer y sin embargo, el hambre y la desnutrición constituyen el principal riesgo de salud a nivel mundial. Cada año mueren más personas de hambre que de SIDA, Malaria y Tuberculosis juntas. 870 millones de personas en el mundo no tienen suficiente para comer. 98% de las personas en esta situación viven en países en desarrollo. De seguir escarbando en cuestiones de alimentación, hambre y nutrición nuevas paradojas emergen. Sin embargo, junto a ellas, se esconden oportunidades para mejorar la manera como vivimos. Lamentablemente y en apariencia, paradojalmente, junto con el problema del hambre, el sobrepeso y la obesidad constituyen hoy en día la quinta causa de muerte a nivel global. Al menos 2.8 millones de adultos mueren cada año como consecuencia del sobrepeso o la obesidad. La OMS estimó que el 2011, más de 40 millones de niños menores de 5 años sufrían de sobrepeso. Este problema ya no se limita a los países de altos ingresos. El sobrepeso y la obesidad están aumentado en los países de bajos ingresos y de ingresos medios. De hecho, en los países en desarrollo coexisten altas cifras de niños hambrientos con más de 30 millones de niños con sobrepeso, frecuentemente, al interior de las mismas familias. Todo esta conectado Escarbemos más profundamente en la paradoja antes mencionada: Habiendo suficientes alimentos en el...
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