Informe sobre Desarrollo Humano para América Latina y el Caribe 2016

Los países del Caribe necesitan de nuevas políticas públicas para seguir mejorando en los aspectos económicos, sociales y ambientales, así como impulsar la resiliencia climática y financiera, y proteger a las personas a lo largo de su ciclo de vida, según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) Informe sobre el Desarrollo Humano (IDH) de el Caribe.

El IDH del Caribe titulado: “Progreso Multidimensional: resiliencia humana más allá del ingreso”, resalta la necesidad de replantear los métodos para medir el desarrollo en los países de la región, que van más allá del ingreso per cápita, las tasas de crecimiento económico y el Producto Interno Bruto (PIB) por habitante. El IDH del Caribe anima a los gobiernos, al sector privado y a la sociedad en general a replantearse el progreso de la región de una forma multidimensional, inspirado en la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible, incluyendo los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). “Nada de lo que reduce los derechos de las personas y comunidades o amenaza la sostenibilidad ambiental se puede considerar progreso”, destaca el informe.

“La inspiración de este informe proviene de las fuertes demandas de los líderes del Caribe por introducir métricas más amplias para evaluar el desarrollo, y de un examen más matizado del significado de ‘superación”, reconociendo que el ingreso per cápita no refleja la vulnerabilidad, las necesidades de desarrollo y los retos de los países de ingresos medios”, dijo durante el lanzamiento del Informe la Administradora del PNUD, Helen Clark, acompañada del Secretario General de la Comunidad del Caribe (CARICOM), Irwin LaRocque; el Director General de la Organización de Estados del Caribe Oriental (OECO), Didacus Jules, y autoridades académicas del Caribe.

El informe también pone de manifiesto el hecho de que la alta deuda de los países del Caribe dificulta la posibilidad de acceder a la financiación para el desarrollo sostenible, lo que limita la capacidad de la región para lograr los ODS. El informe demuestra cómo, en su mayor parte, los países del Caribe no son elegibles para lograr financiación en condiciones favorables debido a su condición de países de ingresos medios. El IDH pone de relieve las vulnerabilidades económicas y ambientales extremas en los países del Caribe que  al igual que otros Pequeños estados insulares en desarrollo (SIDS de sus siglas en inglés)- los  convierte en casos especiales para el desarrollo.

“Los retos del desarrollo sostenible, integral y universal no terminan en cierto nivel de ingresos: no superaremos los retos del desarrollo a menos que podamos responder de acuerdo con las múltiples dimensiones que permiten a la gente a vivir sus vidas de forma valiosa”, dijo la Directora Regional del PNUD para América Latina y el Caribe, Jessica Faieta.

En línea con los ODS, el informe hace hincapié en que, por un lado, es crucial invertir en las personas, el medio ambiente, la energía sostenible y asequible, la eficiencia institucional, la estabilidad y la seguridad, ya que son factores clave para impulsar el crecimiento económico. Por otra parte, y para asegurar que el crecimiento económico inclusivo es esencial empoderar a las personas, sin olvidar a nadie, y que no se logre a expensas del medio ambiente.

Esto también implica invertir en la protección de las mujeres y los hombres a lo largo de su ciclo de vida, en particular los más vulnerables, según el informe, que contiene datos específicos del Caribe, y que complementa el IDH regional lanzado el 14 de junio.

Los factores que han empujado a  las personas fuera de la pobreza en el Caribe son diferentes a las que les impiden volver a caer, señala el Informe. En la última década, los mercados de trabajo y la educación fueron los principales motores para salir de la pobreza. Sin embargo, el informe sostiene que es esencial que se genere una nueva generación de políticas públicas orientadas a fortalecer cuatro factores que impiden el retroceso: la protección social, los sistemas de atención (sobre todo para los niños y personas de edad), los activos físicos y financieros (como ser dueño de un coche, una casa, ahorros o cuentas bancarias que actúan como “amortiguadores” cuando la crisis golpea), y las habilidades laborales. Esto es especialmente importante durante las desaceleraciones económicas.

El informe hace hincapié en la importancia de las inversiones sociales, mostrando que los países del Caribe proporcionalmente gastan una décima parte de lo que otros países latinoamericanos gastan en las políticas sociales. “En el centro de la perspectiva multidimensional de la pobreza está el reconocimiento de que el crecimiento económico y la acumulación de ingresos son insuficientes para elevar y mantener a las personas fuera de la pobreza. Como consecuencia, las medidas para localizar y neutralizar las fuentes fundamentales de la vulnerabilidad y la privación y fortalecer la capacidad de adaptación en áreas como la educación, la salud, la capacitación, las oportunidades de empleo y la protección social son de importancia crítica”, sostiene el informe.

© 2016 United Nations Development Programme in collaboration with

Powered by Renovatio